Una Apuesta la haces cuando tienes Fe en algo o en alguien y es tal vez tu caso, estas pensando en abrir un negocio? ya sabes cual es el giro? ya sabes cual es tu máxima habilidad ? ya sabes cual es tu nicho de mercado?
En este artículo platico un tanto de los aspectos necesarios a considerar cuando se hace una apuesta hacia un nuevo proyecto, además de hacer un estudio de mercado, planear, ejecutar, supervisar etc. hay que desarrollarse como ser humano, reforzando el carácter, desarrollando un carisma personal para tener seguidores de tus productos y servicios.

Comenzar un negocio es como un juego en el cual se gana o se pierde; se sale lastimado, se es expulsado del juego por prácticas prohibidas, se sufre tensión por el esfuerzo y la competencia, se puede perder todo y hay que volver a comenzar. ¡Todo de nuevo!
Pero tanto el empresario como el jugador de cualquier deporte saben muy bien que antes de comenzar un juego hay que prepararse concienzudamente; se tiene que contar con un plan de juego.
La razón por la cual tantos negocios fracasan antes de cumplir un año de existencia radica principalmente en este aspecto: la incapacidad y la negligencia para asumir la tediosa e innecesaria labor de preparación.
Muchos empresarios de éxito hacen énfasis justamente en ello para desempeñar cualquier labor de planeación en la fase preparatoria de todo nuevo negocio.
Las condiciones económicas del país han cambiado radicalmente en los últimos años, así también han cambiado los requisitos para aspirar a un éxito razonable al fundar un nuevo negocio.
A todos los hombres de negocios “triunfadores” que desdeñan la preparación cuidadosa porque ellos no la necesitaron para hacer su fortuna, podríamos indicarles que si bien ellos alcanzaron sus propósitos, seguramente un alto porcentaje de las personas que comenzaron sus negocios en la misma forma y época en que ellos lo hicieron, fracasaron estrepitosamente.
Nadie puede aceptar que el hecho de que una persona haya triunfado en los negocios sin haberlo planeado detenidamente es garantía de éxito para cualquiera que lo haga así. Esto es tan arriesgado como suponer que porque una persona manejó su coche a más de 130 KPH después de una fiesta y no le pasó nada, cualquiera que lo lleve a cabo en idéntica forma saldrá igualmente ileso.
Está probado que lo que hizo rico al abuelo o el padre en sus tiempos, podría arruinar al hijo o al nieto si lo imitara o siguiera sus consejos. No se pretende con esto ignorar la amplia experiencia que en sus muchos años de hacer negocios adquirieron. Hay que utilizarla, pero sin descuidar el uso del propio criterio, sentido común y análisis cuidadoso del proyecto o de la operación.
Conocimiento de la actividad a escoger
Para ser Empresario se necesita algo muy importante: un producto o servicio que satisfaga una necesidad y una razón social o sociedad mercantil para comercializarlo.
Después de haber juzgado por ti mismo tu personalidad y tus cualidades personales encajan en lo que llamaríamos el perfil del Empresario, es ahora importante determinar qué es lo que vas a comercializar, que debe además estar de acuerdo con tu personalidad, conocimientos, experiencias, preferencias, cualidades, expectativas comerciales y sobre todo que disfrutes mucho haciéndolo.
Algunas de las cualidades de un buen emprendedor son:
1.- Tener un Carácter solido y saber sostenerse en lo que se quiere lograr
2.- Carisma y hay que recordar que solamente una vez tienes la oportunidad de causar buena impresión
3.- Compromiso, es lo que diferencia a los triunfadores de los mediocres, cumple tu Palabra
4.- Comunicación, mantenerla en el equipo de trabajo es vital
5.- Capacidad, en todos los sentidos: de escuchar, de aconsejar, de planear de ejecutar
Y así podríamos poner muchas más cualidades que un buen emprendedor necesita para afrontar los desafíos en su trabajo, espero que este articulo haya aportado conocimientos a tu carrera profesional y que lo que tu estas emprendiendo pronto veas los frutos de tus esfuerzos, Animo¡
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