Es un riesgo en la que están sujetas las Empresas o personas que se dedican a esta actividad de no recuperar su inversión sino conocen bien a las compañías deudoras.
Representantes del sector aducen que por cada transacción se puede ganar un 1% o 2% o mucho más, dependiendo de la transacción y de la empresa a quien se le vaya a cobrar.
Hay que estar claros es que el factoring no es para descontar cuentas malas, sino que es un producto diseñado para darle liquidez a la gente que así lo necesite y que desea eliminar el engorroso trámite de estar permanentemente cobrándole a sus deudores.
